sábado, 20 de junio de 2015

JOHN CARTER




El héroe apareció inicialmente en Una princesa de Marte, la primera novela de la serie marciana entre julio y septiembre de 1911 que se publicó por capítulos en la revista All Story Weekly con el título Bajo las lunas de Marte en julio de 1912, y como libro en 1917. 


Burroughs retrata al personaje como un ser inmortal. En efecto, no recuerda haber sido nunca niño. Las generaciones de su familia se refieren a él como el tío Jack, pero las ve crecer y morir, manteniéndose siempre en una edad próxima a los 30 años. Su carácter y cortesía ejemplifican los ideales de su Virginia natal. Capitán durante la Guerra civil estadounidense, se hace rico al encontrar una mina de oro en Arizona al acabar la guerra. Un día se esconde de los indios Apaches en una cueva y cae en una muerte aparente, pero es transportado misteriosamente en proyección astral a Marte, donde se reencarna en una forma idéntica a sí mismo.



En Marte, que los nativos marcianos llaman Barsoom, encuentra varias razas humanoides y formidables criaturas alienígenas que recuerdan a animales míticos de la Tierra. Descubre también su vocación como guerrero-salvador-pacificador del planeta, cuyas razas se enfrentan entre sí en guerras interminables. Logra ganar el corazón de la princesa Dejah Thoris de Helium y sacrifica su vida para salvar Barsoom tras diez años de aventuras. 


Al despertar se encuentra otra vez en la Tierra en su cuerpo original. Al cabo de otros diez años muere, pero de nuevo se trata de una muerte aparente, y es transportado a Barsoom por segunda vez, en donde alcanza el honor de Señor de la Guerra. Luego, vuelve a la Tierra varias veces a contarle sus aventuras a su sobrino revelándole que ha conseguido dominar el proceso del viaje astral entre los dos mundos mientras su cuerpo reposa en una tumba especial que sólo puede abrirse desde dentro.



Carter mide 6 pies y 2 pulgadas (1,88 m) y tiene los ojos gris acero y pelo negro muy largo. Burroughs lo describe como inmortal. En las primeras páginas de Una princesa de Marte, se revela que Carter no puede recordar su infancia (a pesar de ello cuando conoce a su hijo Carthoris lo describe diciendo "tenía ojos como los de mi madre"), después de haber sido siempre un hombre de unos treinta años. Muchas generaciones lo han conocido como "el tío Jack", pero siempre sobrevivió para verlas envejecer y morir, mientras que él seguía siendo joven. Su carácter y cortesía ejemplifican los ideales del sur estadounidense antes de la guerra. En Virginia, se desempeñó como capitán en la guerra civil estadounidense en el lado de la Confederación. Después de la guerra, los Carter se hicieron ricos mediante la búsqueda de oro en Arizona. Mientras se escondía de los apaches en una caverna, muere aparentemente; sin embargo, lo que ocurre es que deja su cuerpo inanimado detrás y es misteriosamente transportado en forma de proyección astral al planeta Marte, donde se encuentra reencarnado en una forma idéntica a la terrenal. Acostumbrado a la mayor gravedad de la Tierra, Carter es mucho más fuerte allí y más ágil que los nativos de Marte. 




John Carter y Dejah Thoris en la cubierta de la primera edición de Una princesa de Marte, por Edgar Rice Burroughs, editada por McClurg, en 1917.




El personaje es de tipo heroico, con las cualidades que se atribuyen al mito del héroe. Al igual que los caballeros andantes medievales se distingue por su valentía, sentido del honor, defensa del débil, carácter noble, aspiraciones aristocráticas, generosidad, amor a la batalla, exaltación de la amistad e idealización del amor.


En la lucha, aunque en Marte conocen las armas de fuego, rara vez se utilizan, prefiriéndose el empleo de los puños o las armas blancas, más propias de caballeros. Esta característica se da también en el otro personaje de Burroughs, el más conocido Tarzán. 





En la película John Carter estrenada en 2012, el personaje fue interpretado por Taylor Kitsch y el papel de Dejah Thoris, por Lynn Collins.






Por otra parte, comparte caracteres con los dioses y semidioses de la antigüedad clásica, como la inmortalidad, la fuerza y la agilidad extraordinarias, la resistencia a la fatiga, la pronta recuperación de las heridas, etc. En lo posible, se trata de racionalizar estas cualidades atribuyéndolas en parte a la gravedad marciana o al poder curativo de sus hierbas medicinales.


En el aspecto amoroso, es destacable la dedicación exclusiva y caballeresca a su dama, Dejah Thoris, descartando cualquier mención explícitamente sexual o relación con otras mujeres, por muy atractivas y tentadoras que puedan resultar.


Aunque John Carter es el protagonista habitual de la serie, en algunos de los títulos lo son sus hijos Carthoris y Tara, e incluso su nieta Llana. 





SERIE MARCIANA


Una princesa de Marte (A Princess of Mars) 1917

Los dioses de Marte (The Gods of Mars) 1918

El señor de la guerra de Marte (The Warlord of Mars) 1919

Thuvia, la doncella de Marte (Thuvia, Maid of Mars) 1920

El ajedrez viviente de Marte (The Chessmen of Mars) 1922

El cerebro supremo de Marte (The Master Mind of Mars) 1928

Un guerrero de Marte (A Fighting Man of Mars) 1931

Espadas de Marte (Swords of Mars) 1936

Los hombres sintéticos de Marte (Synthetic Men of Mars) 1940

Llana de Gathol (Llana of Gathol) 1948

John Carter de Marte (John Carter of Mars) 1964




John Carter fue interpretado por Antonio Sábato, Jr. en la película de 2009 Princess of Mars, que también protagonizó Traci Lords como la princesa Dejah Thoris.

 



¨John Carter de Marte¨ es la creación literaria más importante de Edgar Rice Burroughs después de su personaje más icónico: ¨Tarzán¨. 


Bob Clampett quería producir una película animada de John Carter en la década de 1930


En los años 80 la productora Carolco trató de adaptar a John Carter en un ambicioso proyecto que iba a dirigir John McTiernan e iba a protagonizar Tom Cruise. No obstante, el proyecto no llegó a salir adelante debido a las limitaciones de la época. Tras varias semanas trabajando en los efectos especiales, McTiernan decidió abandonar el proyecto alegando que hacer una película de tal envergadura con los medios de entonces habría quedado ridícula.