viernes, 28 de octubre de 2016

BY VAZQUEZ











Manuel Vázquez Gallego (Madrid, 1930 - Barcelona, 1995) fue un historietista cómico español perteneciente a la primera o segunda generación de la Escuela Bruguera, sin que haya un consenso total entre los especialistas sobre su adscripción. Sus series más famosas son Las hermanas Gilda (1949), La familia Cebolleta (1951) y Anacleto, agente secreto (1965). Era uno de los autores más influyentes del mercado nacional junto con Francisco Ibáñez.


La vida de Vázquez está envuelta en una leyenda que él mismo y sus conocidos contribuyeron a forjar. No en vano, creó la serie Los cuentos del Tío Vázquez donde presentaba una visión exagerada de sí mismo.
Vázquez tampoco se tomaba en serio las entrevistas y afirmaba por ejemplo que sus abuelos habían sido sastres de la Casa Real, aunque al parecer estos eran realmente los antecedentes familiares de su mujer Aurora y no de él.
Vázquez afirmó también que se casó en siete ocasiones. La primera de ellas -y probablemente única- fue con Aurora Medrano; vivió con ella tres años en un hotel en Barcelona e intentó recuperar la relación en sus últimos años de vida. Con esta y otras mujeres tuvo 11 hijos; el menor de ellos, Manolito, trabaja en el mundo de la historieta como rotulista en Ediciones Glènat.
Afirmaba que estuvo tres veces en la cárcel, una de ellas por bigamia, aunque por poco tiempo (la condena más alta fueron de seis meses). El crítico Antoni Guiral afirma, sin embargo, que no existen datos sobre la posibilidad de que haya sido encarcelado. 


Vázquez inició su carrera con el cuaderno Macana en el Oeste, publicado por Hispano Americana de Ediciones en 1946 y al año siguiente ya estaba trabajando en la revista Flechas y Pelayos, donde publicó su primera serie, Mr. Lucky.

Entre finales de 1947 y principios de 1948, Vázquez viajó a Barcelona donde fue contratado por Editorial Bruguera, para cuya revista "Pulgarcito" experimentaba con diversos personajes (Mofeta, Jimmy Pintamonas, Gildo, Heliodoro Hipotenuso, Servulio Argamasa, Spoleta, Mr. Lucky, Septimio Canalete, Loli, Anacleto Pandehigo, Nicomedes Nibebedes, Fierrito, el Gaucho y Don Venancio), además de producir series tan originales como La Mansión de los Espectros y El caserón diabólico. Pronto se le pidió que se trasladase a vivir a Barcelona.

En 1949, Vázquez creó por fin su primera serie de éxito, Las hermanas Gilda, al mismo tiempo que empezaba a colaborar con otras editoriales: 


También creó otras series en 1951 para un remozado "Pulgarcito" (Don Binomio e Hijo, S.L.) y para "El DDT", fundado ese año (Azufrito, Currito Farola, er Niño e la Bola y La Familia Cebolleta). Esta última se convirtió en la segunda serie de éxito del autor, mientras que hubo de crear a "Ángel Siseñor" en 1953 para ocupar el espacio de Azufrito. En 1955 se casó con Aurora Medrano con quien tendría tres hijos: Aurora, Carlos y Esperanza, nacidos en 1958, 1959 y 1963, respectivamente. Vázquez, igual que Jorge o Nadal, no participó en la aventura autogestionaria de "Tío Vivo", sino que permaneció en Bruguera, creando nuevos personajes para "Pulgarcito" (Don Isótopo, 1957) y ocupando poco a poco el puesto de portadista "oficial" que Cifré y Peñarroya, con su marcha, habían dejado vacante.


Entre 1958 y 1960 aportó también nuevas series a las revistas que Bruguera lanzó para competir con "Tío Vivo": La Historia ésa, vista por Hollywood y La Osa Mayor, agencia teatral, para "Can Can", La familia Gambérrez para "Ven y Ven" y La familia Churumbel para "El Campeón de las Historietas". Cuando finalmente Cifré, Conti, Escobar, Giner y Peñarroya regresaron a Bruguera, se adivinaba ya que Vázquez (y también Ibáñez) acabarían siendo las nuevas estrellas de la editorial.

Entre 1961 y 1963, sin embargo, otros autores, como Gustavo Martz Schmidt y Blas Sanchís, empezaron a encargarse de sus series y la misma Bruguera lo denunció en abril de 1963 por robo y falsificación de recibos. Ese mismo año, al poco de nacer su hija Esperanza, Vázquez abandonó el hogar familiar, no volviendo a ver a esta hija suya hasta 24 años después. 


Mediada la nueva década, Vázquez creó Angelito (1964) y la tercera de sus series de mayor éxito, la paródica Anacleto, agente secreto (1965). Tres años después, vieron la luz La Banda del Barón, asuntos de precisión, Ali-Oli, vendedor oriental y las más famosas Los casos del Inspector O'Jal y sobre todo Los cuentos del Tío Vázquez, donde unió la tradición del pícaro con la modernidad de la autobiografía.

Para el lanzamiento de "Gran Pulgarcito" en 1969, creó Feliciano, Don Polillo y La abuelita Paz.

De su relación con Caty Ramos, con quien convivió 14 años de su vida, nació en 1973 su hija Vicky Vázquez y en 1976 su hijo Manolito. 


Vázquez, a veces con el seudónimo de "Sappo", comenzó a trabajar para semanarios adultos como la nueva Can Can (1978), El Papus (1978), Demasssié (1980), Hara Kiri (1980), El Cuervo (1981) y El Puro (1982), con un material de contenido predominantemente erótico.

Con Bruguera en suspensión de pagos en 1982, Vázquez buscó nuevos medios donde publicar, como la revista "JAuJA" (Vámonos al bingo, Los casos de Ana y Cleto) y "El Pequeño País" (Así es mi vida). Colaboró también en los tebeos "Garibolo", "Bichos" y los "TBO", "Mortadelo" y "Super Mortadelo" de Ediciones B, la cual se había hecho con los derechos de la fenecida Bruguera. En 1990 fue galardonado por el conjunto de su obra en el Salón del Cómic de Barcelona, y empezó a dibujar para "Makoki" (Historias verdes, Sábado, sabadete).


En junio de 1991 se estrenó en la sala Olimpia de Madrid Operación Ópera, espectáculo teatral montado por Ignacio García May y Juan Antonio Vizcaíno. La obra tiene como protagonistas a Aniceto (Anacleto) y las hermanas Morgan (Las hermanas Gilda). Vázquez hizo unos excelentes decorados y ese mismo año realizó tiras de actualidad para El Observador.

En 1993, Vázquez hubo de volver a El Pequeño País (Jurasy, Mónica) y probó con la nueva revista "Viñetas", donde serializó Las inefables aventuras de Vázquez, Agente del Fisco. Un año después Glénat España empezó a compilar gran parte de su obra última en álbumes monográficos en blanco y negro.

Manuel Vázquez falleció en Barcelona en 1995, a los 65 años, por una embolia cerebral debido a su crisis diabética. 


Vázquez fue siempre irreverente, marginal, bohemio e ideológicamente anarquista. Su falta de disciplina le privó de lograr un mayor reconocimiento popular. Siempre atravesó problemas económicos, de los que salía con un descomunal talento para el sablazo y un ingenio fuera de lo común, y de lo que siempre se sintió orgulloso. Las obras de Vázquez se caracterizan por presentar una "extrema movilidad de acción conseguida con la mayor sencillez de trazo". Además, tanto éstas como las de Ibáñez, están construidas mediante una sucesión continua de gags desde el principio hasta el final de la historia, lo que los diferenciaba de otros autores de su generación, que buscaban sólo la consecución de un chiste final. En 1996 el equipo de Ediciones Veleta consiguió que el Ayuntamiento de Granada le dedicara una calle de la ciudad a dicho dibujante. Al acto acudió su hijo, al que se le dio una copia de la placa.[cita requerida] En 2010 se le homenajeó en el Salón Internacional del Cómic de Barcelona con motivo de que se cumplieron los quince años de su fallecimiento. En Rivas-Vaciamadrid existe una calle con el nombre de uno de sus personajes, Anacleto, agente secreto.

El estreno de la película de 2010 significó un punto de inflexión en el estudio de su vida y obra. 


Vázquez era amigo del director de cine Jesús Franco y, según el cineasta, aparece como actor en dos de sus películas. Una de ellas es Gritos en la noche (1962), en donde interpretó a un dibujante que hacía un retrato robot del asesino, Franco también le dedicó su película Mari Cookie y la tarántula asesina (1998) y durante años barajó el proyecto de hacer una adaptación de Las hermanas Gilda al cine.

En 1978 aparece en la película de animación para adultos Historias de amor y masacre presentando uno de los cortos, en parodia de Walt Disney. También ese año empieza a figurar como actor en las portadas y fotonovelas de la revista El Papus, hasta el punto de convertirse hacia 1980 en el protagonista principal de las papunovelas.

En 1982, Jordi Amorós adaptó a la gran pantalla al personaje Angelito en el cortometraje Gugú.

Otro director, Óscar Aibar, con quien trabajó en la revista Makoki, estrenó el 24 de septiembre de 2010 una película sobre la vida de Vázquez titulada El gran Vázquez e interpretada por Santiago Segura. La cinta fue seleccionada para el festival de cine de San Sebastián.